Koralreef

An inconcluded life
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2002-12-15 15:18:43 (UTC)

Un viaje inolvidable: primer dia

2002-12-01 22:25:53 (GMT)

Un viaje inolvidable: primer dia

Partí de Santiago de Chile hacia el norte, a una ciudad
llamada Arica. Después de un corto viaje en avión, llegué
al sitio donde se toma el taxi que conduce a la frontera
con Perú. 17 de agosto de 1999. Este día empezó el viaje
más asombroso que he tenido, hasta ahora, en mi vida. Ya
había pasado un año y medio desde que yo vivía en Chile,
por lo tanto, tenía cédula Chilena, pero no la llevé
conmigo. El conductor de taxi me dijo que no me dejarían
pasar sin la cédula. Me fui a policía internacional y me
dijeron lo mismo. "No puede ser sólo esto me faltaba"
era lo único que pasaba por mi mente. Tras muchas lágrimas
de frustración, decidí tirarme a la candela y de todas
formas me fui hasta la frontera.

Parece mentira pero realmente las mujeres tenemos el poder
de convencimiento como algo natural. Pude pasar sin tener
que aflojar una coima. Normal, como si nada.

El camino desde la frontera hasta la ciudad de Tagna tardó
como dos horas. Un taxi que parecía el "batimobil" asi
como el auto de Batman. Era un carro chocolate, big time
seventies. Eramos cinco compartiendo el taxi. Nadie decía
nada. Todos mirábamos el único panorama que nos brindaba la
naturaleza: el desierto. Parada para orinar Nos
detuvimos en un lugarcito que no tenía nombre, sólo un
grupo de personas que vendía cosas. Desde un encendedor
hasta un sistema de sonido surround para casa.

Luego de dos horas, llegamos a Tagna. La parada era justo
en la Terminal de buses. Toda mi vida pensé que yo había
nacido en un país retrógrada y tercermundista. Que por más
que trataramos y que tuvieramos la ayuda de los gringos
nunca avanzaríamos. Pero al llegar a Tagna me di cuenta de
que hay cosas peores que Panamá.

Fue la conección perfecta No tuve que pasar tanto tiempo
en la terminal de buses, con un distintivo olor que más
adelante denominaremos "olor a Perú", justo había un bus
que salía para Arequipa. Tan pronto pude lo abordé.

Tomé el primer asiento ya que este permite que uno estire
los pies. Pensé "aaahhh por fín podré dormir" Yo que no
dormía desde el domingo y ya era martes Tenía un pie
lesionado, pero a pesar de las instrucciones médicas de
guardar reposo, hice caso omiso y me fui en búsqueda de uno
de mis sueños: Recorrer el camino del inca.

"Camarones Caaaaamarones los caaaamarones calientitos"
desperté escuchando esa molesta voz y sintiendo un olor
extraño y a la vez desagradable. Desperté un poco
desubicada pensando "dónde estoy, qué pasa?" Al recordar
que estaba en el principio de mi aventura, cerré la cortina
de la ventana y traté de seguir durmiendo.

Seis horas y 15 vendedores de diversos artículos. Por fin
llegué a Arequipa, a las ocho de la noche, justo a tiempo
para tomar el bus de las 9 que salía para Cuzco. #"@%)"
No llegué a tiempo. Ya habían cerrado las ventanillas y
tendría que pasar la noche en algún lado pues había perdido
la conección. Ahí, en medio de la nada, me senté con mi
mochila de 4 pies a la espalda pensando qué hacer.

"compraré el boleto para el primer bus que salga mañana".
Diligentemente me acerqué a la fila. Noté a una pareja que
pedía la misma ruta de bus que yo. Los vi con mochilas
igual a la mia asi que les pregunté dónde pasarían la
noche. "No sabemos", contestaron. "Quizás la pasemos aquí
con los demás". "Puedo pasar la noche con ustedes?, es
que estoy sola y he perdido la conección y no tengo donde
ir". "Por supuesto ven con nosotros". Y fue asi como
conocí a David, Helena, Ricardo, Carlos, Agustín y Eloy.

Dormir en una estación de trenes no es la mejor opción
estando sólo. Ya con un grupo de gente el asunto se
facilita pues mientras unos duermen otros hacen la
guardia. Esa noche nos quedamos jugando cartas, dominó, y
conversando de todo un poco. Por fin llegó mi turno para
dormir. Abrí mi bolsa de dormir y me entregué parcialmente
a Morfeo. Era imposible mantener ambos ojos cerrados en un
lugar donde habían tantas personas extrañas.


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